Jerry Finch
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| Información personal | |
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| Nombre completo | Gerald Norman Finch Vásquez |
| Nacimiento | 25 de diciembre de 1983 Lima, Perú |
| Edad | 29 años (al inicio de El Dios Sonriente) |
| Nacionalidad | Peruano – de ascendencia inglesa |
| Signo zodiacal | Capricornio ♑ |
| Residencia | Lima / Los Ángeles |
| Estado civil | Soltero |
| Características físicas | |
| Altura | 1.80 m |
| Color de ojos | Azules |
| Color de cabello | Negro |
| Complexión | Delgada |
| Familia | |
| Padres | Lawrence "Larry" Finch y Sofía Vásquez |
| Relación destacada | Jacob Stallmann (amigo, amante, discípulo y espejo existencial) |
| Educación | |
| Colegio | Colegio Peruano Británico |
| Universidad | Universidad del Pacífico |
| Información profesional | |
| Ocupación | Entomólogo aficionado, gurú de la ganja, rockstar espiritual |
| Colección notable | Escarabajos de especies imposibles |
| Hobbies | Fumar Sour Diesel, predicar sin que se lo pidan, ser un dios menor |
| Frases célebres | “La ganja no te eleva: te traduce.” “Dios murió, pero dejó su humo encendido.” |
| Otros datos | |
| Creencias | Misticismo experimental, sin afiliación religiosa |
| Lenguas | Español, inglés |
Gerald Norman Finch Vásquez (Lima, 25 de diciembre de 1983) es un personaje ficticio de la novela El Dios Sonriente (2014), escrita por la autora peruana Rachel Crash. Amigo, amante, mentor, y némesis de Jacob Stallmann, Finch encarna la figura del gurú moderno: un predicador del caos que confunde la sabiduría con el humo y la redención con el LSD.
Nacido en Lima pero convencido de ser londinense por concepción, Jerry es el heredero de una familia adinerada y decadente. Estudió Negocios Internacionales, pero dedicó su vida a coleccionar escarabajos, marihuana de importación y experiencias psicotrópicas. Tras una temporada en Nueva York y Los Ángeles, regresa a Lima “en proceso de metamorfosis”, frase que utiliza con la solemnidad de un santo y la ironía de un drogadicto lúcido.
Su relación con Stallmann se mueve entre la admiración, la provocación y la dependencia emocional, creando una dupla que mezcla filosofía, comedia y rock and roll. Finch suele ser visto como una parodia de los mesías modernos: un Jesús de barrio alto con sandalias, barba y una pipa sagrada.
Críticos lo han definido como “el Jim Morrison que sobrevivió… pero no aprendió nada.”